- La tecnología de motores de flujo axial de YASA ha establecido nuevos récords de densidad de potencia y eficiencia, con cifras inéditas en la industria del motor eléctrico.
- El diseño compacto y ligero de los motores YASA permite aplicaciones en Ferrari, Lamborghini, Koenigsegg y la nueva generación de deportivos eléctricos de Mercedes-AMG.
- Estas innovaciones no sólo mejoran el rendimiento sino que también optimizan tamaño, peso y escalabilidad industrial, acercando la electrificación avanzada a un mayor número de vehículos.

El panorama de la electrificación en la automoción ha cambiado radicalmente en los últimos años gracias a innovaciones sin precedentes en la tecnología de motores eléctricos. Uno de los avances más espectaculares proviene de la mano de YASA, una empresa británica pionera que ha puesto patas arriba los límites que parecían insuperables en eficiencia, densidad de potencia y reducción de tamaño gracias a sus motores de flujo axial. Estos logros, impulsados por el respaldo de Mercedes-Benz, están revolucionando todo el sector del alto rendimiento desde los superdeportivos híbridos hasta las plataformas eléctricas más exclusivas.
En este artículo desgranamos en profundidad esta revolución técnica y científica, abordando desde los hitos históricos de YASA hasta las cifras récord que están logrando estos motores, el salto competitivo frente a las alternativas convencionales de flujo radial, su integración en aplicaciones reales de Ferrari, Lamborghini, Koenigsegg o Mercedes-AMG y la perspectiva industrial que abre un futuro más eficiente y potente para la movilidad eléctrica. Si buscas información veraz y detallada sobre qué es un motor YASA de flujo axial y por qué suponen el mayor salto evolutivo para coches eléctricos y deportivos, sigue leyendo.
Índice
- 1 Qué es un motor de flujo axial y en qué se diferencia
- 2 YASA: líderes en la tecnología de flujo axial
- 3 Avances en cifras: récords y comparaciones
- 4 Elementos clave: la armadura segmentada y sin yugo
- 5 Gestión térmica, fiabilidad industrial y escalabilidad
- 6 Crecimiento industrial: de prototipo a producción en serie
- 7 Aplicaciones reales: Ferrari, Lamborghini, Koenigsegg, Mercedes-AMG…
Qué es un motor de flujo axial y en qué se diferencia
Para comprender la magnitud de la aportación de YASA (sitio oficial) conviene tener claro qué significa ‘flujo axial’ y compararlo con las tecnologías convencionales de motores eléctricos. En la mayoría de vehículos eléctricos se emplean motores de flujo radial, donde el campo magnético se genera perpendicular al eje de rotación y la organización de los componentes tiende a una forma cilíndrica.
El motor de flujo axial, en cambio, trabaja con el campo magnético girando paralelo al eje de rotación. Esta configuración permite que tanto el estator como el rotor sean mucho más planos, dando lugar a motores de geometría ‘disco’ o ‘panqueque’. Su reducido perfil genera menos pérdidas magnéticas, mejora la refrigeración natural, optimiza el uso de materiales magnéticos (cobre, hierro) y reduce enormemente el peso global.
En la práctica, los motores de flujo axial son hasta un 50% más pequeños y ligeros, a la vez que duplican, e incluso cuadruplican en ciertas métricas, el par y la potencia específica que se obtiene en diseños de flujo radial convencionales. Esta diferencia no es trivial, pues lo que antes requería motores enormes y pesados ahora puede lograrse con ‘máquinas’ que caben en una mochila y superan holgadamente la marca del millar de caballos de potencia.
YASA: líderes en la tecnología de flujo axial
La empresa británica YASA lleva más de una década puliendo este concepto. Fundada en 2009 y especializada en diseños ultra compactos, en 2021 fue adquirida por Mercedes-Benz, que reconoció en ella la llave para la electrificación de alto rendimiento en la nueva era automovilística.
Desde entonces, YASA ha servido de núcleo tecnológico tanto para híbridos de Ferrari y Lamborghini como para Koenigsegg y la gama Mercedes-AMG más innovadora. El salto dado en los últimos años es tan extraordinario que los motores actuales de YASA han logrado batir récords mundiales de densidad de potencia, consiguiendo, con apenas 12,7 kg de peso, cifras anteriormente reservadas a maquinaria industrial pesada.
Avances en cifras: récords y comparaciones
Entre los hitos más destacados alcanzados recientemente por YASA están:
- En 2025, prototipos capaces de desarrollar 750 kW (1.000 CV) pesando únicamente 12,7 kg.
- Densidad máxima de potencia de 59 kW/kg y 80 CV por kilogramo, superando en más del doble los mejores diseños de flujo radial y cualquier otro motor eléctrico para automoción del mundo.
- Potencia continua estimada entre 350 kW y 400 kW (469 a 536 CV) sostenida en condiciones de uso exigente gracias a un sistema avanzado de refrigeración por aceite directo, elemento crítico frente a la caída de rendimiento habitual en el resto de diseños eléctricos.
Para poner estas cifras en contexto, basta comparar con los motores habituales:
- El motor trasero de Tesla Model 3/Model Y: 239 kW (325 CV) y 80 kg; relación de apenas 4 CV/kg.
- Ferrari V10 F1 (2005): 950 CV y 90 kg; 10,6 CV/kg – cinco veces menos que el motor YASA.
- Lucid Air Sapphire: 680 CV cada uno, 74 kg; relación 9,2 CV/kg.
- Koenigsegg Dark Matter: Motor eléctrico de 816 CV y 39 kg; relación 20,9 CV/kg (todavía a menos de la mitad que YASA).
La arquitectura axial de YASA marca un avance que resulta inalcanzable con tecnologías convencionales, ni siquiera en competiciones extremas, motores aeronáuticos o conceptos de Fórmula 1.
Elementos clave: la armadura segmentada y sin yugo
Gran parte del secreto del éxito de YASA radica en su arquitectura patentada llamada ‘Yokeless And Segmented Armature’. Mientras los motores eléctricos tradicionales incorporan un yugo de hierro macizo en el estator (añadiendo peso, masa e inercia), el motor de YASA elimina por completo ese elemento.
¿En qué se traduce esto? Reducción de hasta el 80% de la masa de hierro en el estator, es decir, menos peso inútil, menos pérdidas magnéticas y, en consecuencia, mayor rendimiento y eficiencia. El diseño segmentado de la armadura simplifica la fabricación a escala industrial, reduce el uso de cobre y de materiales caros como los imanes permanentes, y convierte a estos motores en candidatos claros para convertirse en la base de la motorización eléctrica de masas.
Gestión térmica, fiabilidad industrial y escalabilidad
Uno de los grandes retos de los motores eléctricos de alto rendimiento es mantener su potencia en uso continuo sin sobrecalentamiento. Es habitual que los motores de flujo radial tengan que reducir su fuerza a la mitad o más cuando funcionan durante algunos minutos, lo que limita su utilidad en aplicaciones deportivas, comerciales o industriales.
YASA ha afrontado este desafío incorporando un sistema de refrigeración por aceite directo y alta transferencia térmica. Esto les permite ofrecer potencias sostenidas de entre 350 y 400 kW durante largos periodos, cifra que por sí sola supera el pico logrado por la inmensa mayoría de la competencia. El resultado: densidad de potencia continua de 27,6 kW/kg, igualando o superando los mejores motores en picos transitorios.
Una parte fundamental es que YASA no ha necesitado ningún material exótico ni técnicas como cobalto laminado, hilos Litz o impresión 3D avanzada. La filosofía de la empresa pasa por escapar a la dependencia de metales raros, apostando por diseños reproducibles a gran escala con los recursos y procesos industriales actuales. A juicio de Tim Woolmer, director técnico: “hemos construido un motor eléctrico significativamente más denso en potencia que cualquier cosa anterior, y todo con materiales y procesos escalables”.
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Crecimiento industrial: de prototipo a producción en serie
La ambición de YASA no se circunscribe a laboratorios ni bancos de pruebas. En 2025 inauguró una planta industrial en Yarnton (Oxford), capaz de fabricar más de 25.000 motores anuales, con aspiración de escalar a decenas (o millones) de unidades en los próximos años. Desde sus inicios con apenas 20 motores al año en 2010, la curva de crecimiento es vertiginosa: solo en 2025 la compañía apunta a 20.000 motores, crecimiento impulsado por la demanda de aplicaciones exclusivas y la confianza de Mercedes-Benz.
Mercedes-Benz, tras adquirir la totalidad de YASA, no ha perdido el tiempo: ya ha presentado prototipos como el Vision One-Eleven y el AMG GT XX –que emplean tres motores de flujo axial y han batido récords en agosto de 2025–. El futuro apunta a una integración total de esta tecnología en la próxima generación de motores eléctricos de la marca, con múltiples unidades por vehículo y plataformas modulares.
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Aplicaciones reales: Ferrari, Lamborghini, Koenigsegg, Mercedes-AMG…
Este éxito industrial se apoya en aplicaciones que ya han pasado de los bancos de pruebas a la realidad:
- Ferrari SF90 Stradale y 296 GTB/GTS: Híbridos enchufables de alto rendimiento empleando motores de flujo axial de YASA para mejorar prestaciones y eficiencia.
- Lamborghini Revuelto y Temerario: El flamante Revuelto desarrolla 1.015 CV combinando su V12 con tres motores eléctricos, dos de ellos YASA en el eje delantero, que apenas pesan 17,3 kg cada uno. El nuevo Temerario sigue el mismo patrón técnico.
- Koenigsegg Regera y Gemera: Emplean motores de flujo axial en diversos ejes para combinar fuerza instantánea, peso récord y opciones híbridas o eléctricas puras.
- Mercedes-AMG GT XX: El primer gran escaparate de Mercedes para demostrar que la tecnología británica puede redefinir el diseño y el rendimiento de los grandes deportivos eléctricos.
El motor de flujo axial permite arquitecturas más compactas, liberando espacio interior, ampliando la autonomía y generando experiencias dinámicas impensables hace apenas un lustro a la vez que reduce el coste de materiales y simplifica la fabricación en serie.
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